martes, 8 de marzo de 2011

                                
                                                    
El capitán Rostron y Molly Brown al momento de ser agasajado con un reconocimiento.
Alrededor de las 00:25 del 15 de abril de 1912, recibió la increíble noticia de que el RMS Titanic se hundía tras impactar con un iceberg, el CQD enviado era tan angustiante que Rostron no tuvo dudas de ello y cambió de rumbo, forzó las máquinas del barco hasta llegar a hacer 14 n. El RMS Carpathia estaba en ruta paralela y en rumbo encontrado a unas 58 millas de distancia hacia el sur de la posición del RMS Titanic.
Avisó al Titanic que llegaría en el lapso de 4 horas al lugar ya que estaba como a 58 milas de distancia más hacia el sur casi en línea recta. El RMS Carpathia no era el barco más cercano, el SS Californian, un buque de transporte mixto estaba a menos de 10 millas de distancia y tenía al Titanic a la vista, pero por haber desconectado el telégrafo inalámbrico debido entre otras razones al pésimo trato dado por el telegrafista Jack Philips del Titanic 10 minutos antes del choque y su capitán, Stanley Lord, haber desestimado las muchas señales visuales luminosas enviadas por el barco condenado, no tomó parte en el rescate. (Sus controvertidas y contradictorias declaraciones posteriores ante la Comisión británica acabaron con la reputación de Lord y fue desvinculado de la Leyland Co).
El RMS Carpathia llegó a eso de las 4 de la mañana al sector y al amanecer descubrió a los botes salvavidas del infortunado transatlántico en medio de los témpanos. Logró rescatar a 706 pasajeros (uno fallecido) y además subió a bordo los botes del extinto buque, a excepción de los plegables y se retiró del lugar a las 8:50 horas al momento de que el SS Californian al mando del capitán Stanley Lord aparece en el horizonte acudiendo al rescate tardíamente y Rostron le encarga barrer la zona en búsqueda de supervivientes. Puso rumbo de vuelta a Nueva York y durante la travesía albergó a los pasajeros según su clase y mantuvo silencio telegráfico hasta llegar a Nueva York donde desembarcó pasajeros y los botes del Titanic en medio de la mayor expectación periodística.

Redescubrimiento.




El 1 de septiembre de 1985, el investigador Robert Ballard y su equipo ubicaron los restos sumergidos del Titanic a 4.000 metros de la superficie, provocando gran expectativa mundial. Se utilizó el equipo sumergible ARGO que iba provisto de cámaras sensibles a la oscuridad.
Una vez explorado preliminarmente se descubrió que el Titanic no estaba entero, sino que estaba partido en dos, lo que sugirió que se partió al momento de hundirse: curiosamente, prácticamente ningún superviviente a excepción del joven Jack Thayer recuerda este suceso; según los propios dibujos de la época, aparecidos en la prensa, el barco se hundió aparentemente de una pieza y con la popa al aire.
Una visión fantasmal surgió desde el fondo pudiendo verse la sección de proa del famoso buque llena de carámbanos de óxido y en relativo estado general, en todo caso peor de lo que se imaginaron muchos interesados en el tema, que esperaban un barco casi entero y en buen estado en el fondo.
El descubrimiento de los restos del navío en 1985 por el equipo liderado por Robert Ballard y Jean-Louis Michel han devuelto al Titanic a la actualidad, realizándose numerosas exposiciones de objetos rescatados del pecio y apareciendo numerosas sociedades históricas y culturales que difunden e investigan todo lo relacionado al mítico transatlántico.        



Otras misiones.

Un año más tarde de su descubrimiento, en 1986, otra misión, esta vez tripulada por tres personas a bordo del Vehículo de Inmersión Profunda ALVIN de la Woods Hole Oceanographic Institution (WHOI) llega hasta el lugar del naufragio del Titanic.
En 1987, una expedición de franceses llega al lugar con el objetivo de rescatar objetos del fondo marino. Surge la controversia de si es más valioso dejar los restos en su lugar histórico o rescatar los objetos para exhibirlos en museos o muestras itinerantes.
En 1994, la compañía RMS Titanic, Inc. es reconocida como la organización con los derechos sobre las posesiones del Titanic. La orden dictada por una corte de los Estados Unidos es reconfirmada en 1996. Esto incluye el derecho a recuperar artefactos del naufragio. Durante las siete expediciones realizadas en 1987, 1993, 1994, 1996, 1998, 2000 y 2004, RMS Titanic, Inc. ha recuperado 5.500 artefactos, desde parte del casco hasta pequeñas piezas. Más de 15 millones de personas de todo el mundo han visto los artefactos que se exhiben en una muestra itinerante. En 1998, una expedición recuperó una pieza del casco del barco de 17 toneladas para ser exhibida.

Estado actual del casco.

Los restos del Titanic se encuentran actualmente partidos en dos secciones, separadas entre sí por unos 600 u 800 m: la corrosión marina ha hecho sus efectos llenando de carámbanos de óxido cada espacio del navío y la tumba que es en sí el barco está muy oxidada y degradada, algunos perfiles son apenas reconocibles, la cubierta de madera y todos los objetos exteriores de ese material han desaparecido y está solo presente la base de hierro cubierta en parte por los restos del fango (la parte inferior) y otras concreciones marinas.
La sección de popa está severamente dañada y es apenas reconocible: por las características del daño los investigadores sostienen que esta parte del barco cayó casi de plano sobre el fondo (desde una altura de más de 3 km), desarmándose y aplastándose con la fuerza del impacto. También se cree que, a diferencia de la sección de proa, la popa al hundirse no se hallaba completamente inundada, lo que pudo provocar durante el descenso un súbito aplastamiento del casco al alcanzar una determinada profundidad, debido a la enorme presión del agua. La sección de proa está en un relativo mejor estado respecto de la popa y sus estructuras son reconocibles aún. Falta una sección media del barco de unos 104 m aproximadamente que se cree está enterrada en el limo y cerca de esta sección.
El estado general de los restos del Titanic ha preocupado últimamente a la comunidad científica pues se ha verificado un aumento de la velocidad de corrosión pese a la escasa proporción de oxígeno en las frías aguas. Esto es debido a las fuertes corrientes imperantes como la de Loreley que recorre todo el fondo marino del sector. Los investigadores asocian el mejor estado de la sección de proa a que esta «planeó» en el agua y se posó con relativa suavidad en el fondo.
Algunas expediciones han logrado introducir robots con cámaras en su interior, estas recorrieron algunas habitaciones de la cubierta A y se han encontrado con que algunas instalaciones interiores como chimeneas en las habitaciones de lujo, cerámicas, pianos, sillas y catres aún son reconocibles, en especial las lámparas.
En la sección de popa, el campo de escombros asociada a esta porción, contiene una gran cantidad de objetos que se desprendieron de su interior. Maletas, ollas, porcelanas y botellas están entremezcladas entre los hierros fantasmales de alrededor. Al investigar la sección de proa, algunos exploradores creen haber encontrado la fisura provocada por el témpano de hielo y han lanzado algunas teorías que han refutado la idea de que el témpano rajó la obra viva. Se ha aceptado que el témpano desprendió y soltó los remaches de las planchas del casco combándolas y permitiendo que el agua penetrara. En el interior, las piezas de madera que subsisten son escasas y están en avanzado estado de descomposición. La idea original de reflotar el casco es absolutamente impracticable.
Algunos fragmentos del casco que han sido analizados han demostrado el por qué del naufragio: según los investigadores el acero empleado en la construcción contenía una alta proporción de azufre y fósforo, elementos que conferían a este acero una alta fragilidad al navegar por aguas muy frías; bastó una moderada tensión transversal (el fondo del témpano) para que los remaches saltaran y se produjese la fatal vía de agua. En pocas palabras, el desastre del Titanic fue de tal magnitud que obligó y sigue obligando a los actuales constructores de navíos y autoridades gubernamentales a tomar y establecer las más estrictas normas de seguridad.
Después de Ballard, los restos del Titanic han sido sistemáticamente saqueados, extrayéndose cientos de artefactos, tales como porcelanas, botellas, maletas, etc.

Descubrimientos.

                                                
    

Introduccción película Titanic.


En esta película se mezclan situaciones nunca vistas en la historia del cine y que, según el planteamiento que pensaba el director, con más de tres horas de película, con una cantidad ingente de efectos especiales, visuales y digitales, así como la reproducción de muchas de las salas y utensilios del barco, en muchos casos verdaderas reproducciones exactas de estos e incluso, elaborados por los mismos fabricantes originales (como las alfombras del gran salón, la gran escalera del vestíbulo, la cristalería original,...).

Todo esto, y mucho más (sobre todo la reproducción a una escala de un 90% del tamaño real del propio barco) exigía el gran desembolso de esa cantidad de dinero, más de 240 millones de dólares, de los cuales más de la mitad están dedicados a efectos visuales y digitales muy especiales.
Prácticamente no existe una escena continua en la que no intervenga la informática, tanto para crear efectos digitales (DFX), como efectos visuales (VFX) generados por ordenador, mezclando en muchos casos antiguas técnicas como las transparencias y maquetas (ya utilizadas en las primeras películas de la historia), como las de más alta e innovadora tecnología (3D, morphing, composiciones digitales, escenas submarinas, robots submarinos, etc.).
Más de 600 DFX y VFX diferentes, han obligado a los productores de esta película a contratar no a una o dos compañías especializadas, como era lo habitual hasta ahora, sino a toda una pléyade de grandes y pequeñas compañías, de tal forma que cada una se ha especializado en el tratamiento de un tipo de efecto, de entre las que destaca Digital Domain (DD) e Indusdrial Light & Magic (ILM), famosas por haber intervenido en casi la mayoría de las películas más taquilleras y espectaculares de los últimos tiempos: Jumanji, Parque Jurásico, Independence Day, Volcano, Man in Black, Mars Attack, etc.
A continuación podemos ver unas fotos de la salida del barco.





Otro plano de Digital Domain. Este fue extraordinariamente complicado, pues se incluyeron efectos digitales del humo viniendo de las miniaturas de los remolcadores y a la vez pinturas digitales del mar y del fondo del muelle, casi todo en este plano esta hecho digitalmente y a pesar de mantenerse mucho tiempo a nuestro escrutinio no se delata su creacion virtual.

Morphing.

Otra de las técnicas utilizadas a lo largo de la película son las transiciones entre escenas, en las que la más espectacular es la denominada morphing.
Hecha famosa y puesta de moda por el cantante Michael Jackson, en su vídeo Black & White, consiste en la transformación de una imagen en otra haciendo coincidir bloques de pantalla inicial (normalmente triángulos), y transformando el contenido de cada uno de ellos en los de las figuras equivalentes de la imagen final, interpolando el color, la iluminación y el contraste de cada pixel encerrado en ellos con los del triángulo de la imagen final.
El sistema, que ya lleva unos cuantos años desde que se creó, ha llegado a unos límites tan espectaculares y de tanta calidad, que prácticamente en muchas ocasiones son empleados como base para muchas transformaciones impresionantes, ahorrando trabajo en el cine de una manera increíble, sobre todo a los maquilladores, los cuales tenían anteriormente que trabalar todo el proceso de transformación, paso a paso, como por ejemplo en la película "Un hombre-lobo americano en París", donde toda la transformación se hizo a mano.
Su exponente máximo se puede ver en esta película, con la transformación de Rose de joven a vieja, en el que prácticamente cada arruga de la cara, cada carácter de la persona, va apareciendo de una manera continua y suave sin verse, para nada, la transición entre las imágenes.